Cosa más extraña es eso que llamamos Amor,
sentimiento que provoca vida y que impele a la muerte,
camino truncado entre pensamiento, emoción y deseo.
No hay mayor experiencia de incertidumbre o certeza,
que aquella que provoca la pregunta: ¿Estoy enamorado?
¿Qué demonios eres Amor?
Será que el alma con miedo a la soledad eterna busca compañía,
acaso la biología pretende la reproducción y cuidado de párvulos,
quizá los ángeles cruzaron hilos, destinos y surgió el amor,
o tal vez nuestras almas son partículas gemelas separadas por el big bang
deseando volverse a unir en una y buscándose insistentemente.
Obra de un Dios o del Diablo.
Podría ser que un ser malvado disfruta de elevarnos y observarnos caer
en un vórtice descendente de sentimientos y pérdida de dignidad.






