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viernes, 1 de agosto de 2014

MUERTE EN VIDA

Que la muerte me lleve, ya no quiero más vida.
Mi vida solía tener un rostro, un aliento y un nombre.
Un nombre que es ahora impronunciable y rompe mi corazón.
Corazón que un día existió sólo para amarle y cuidarle.
Aunque cuidarle no fue suficiente, pues fue a buscar otro amor.
Amor que tenía de sobra, y era tanto que creo que le estorbó.
Le estorbó casi tanto como a mí ahora la capacidad de sentir.
Sentir que muero, sentir amor, necesitar atención y recibir desprecio.
Mientras desprecio haber creído y aceptado la utopía del amor eterno.
Eterno e inconmensurable como el dolor que parte mi pecho.
Pecho que se rompe y desangra, haciéndome sólo un muerto en vida.
Vida que no me sirve, que no quiero más, porque se fue.

By Sergio Vergara.


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miércoles, 18 de septiembre de 2013

MIS DÍAS SIN TI

Hoy desperté extrañándote como nunca y deseándote más que siempre. Tu recuerdo comenzó a buscarme, yo a huir, pero al final me atrapaste. Quité las delgadas sábanas que nos separaban, tu recuerdo me acaloraba. La contemplación de tu mirada me dijo qué y cómo ocurriría, mientras tu sonrisa se torcía un poco, me miraste con malicia y sentí temor, pero de que no fueras real. Para no pensar en la locura, me apresuré a tocarte y a desnudarte, como con hambre.

Comencé a recorrer los senderos de tu cuerpo, donde alguna vez estuve, recordando. Mantuviste tu distancia, sólo admirando como mis manos dibujaban en tu cuerpo. Te recorrí, mi lengua y mis manos eran los vehículos, tu silueta mi territorio y destino. El cuarto se transformó, ya no era él, sino un templo de contemplación de tu perfección. Tus manos poseyeron las mías para recorrer mi cuerpo y reclamarlo como suyo. Comenzó un vórtice de sensaciones y emociones donde me perdí y desorienté: arriba y abajo estabas tú, afuera y al centro también, dominabas todo lo visible e invisible.

Las palabras se tornaban silencios, éstos se volvían suspiros y gritos en ciertos momentos. Mi vientre ardía en deseos, mi pecho quemaba de pasión y mis labios estaban sedientos de los tuyos, de tu cuello, de tu vientre, de tu ombligo y de la parte tuya donde explotan tus sentidos. De pronto ya no estábamos completos, sólo éramos labios, sólo éramos pechos y piernas, sólo éramos esas partes que sentían, el resto desapareció, era innecesario y se fue.

Fuego se apoderó de mí, creí que moriría en ese incendio, pero dejé que continuara. El fuego crecía y los silencios se hacían menos, luego el cuerpo en llamas y ojos apretados eran todo, la oscuridad inundaba la habitación y después muchos colores aparecieron. El último grito que acabó con todo silencio posible, sólo en eco había quedado.

Mi cuerpo era ligero y comenzó a relajarse cada vez más, ya no te encontraba, pero tardé en preocuparme por eso, una suave brisa entró por la ventana y mis sentidos comenzaron a reaccionar, a notar tu ausencia y cuestionar que hubieras estado aquí. No, no estabas, sólo estaba yo y esas ganas de tenerte siempre y ese llanto de sentirte lejos. Así es mi día sin ti, deseos en el desayuno, la comida y la cena y hambre de ti en ayunas. Así pasan mis días sin tu calor, sólo basta soñar contigo para poder hacerte el amor sin tenerte. Y seguro que mañana, de nuevo, te extrañaré más que nunca y te desearé igual que siempre.


All by Sergio Vergara.

domingo, 11 de agosto de 2013

MÁS DE TI

Quiero más de ti. Más que un sueño, más que un deseo, más que la vida envuelta en misterios sobre qué harás cuando no te veo y que hago con las horas vacías en que no estás.
Quiero de ti más que esa mirada furtiva que escapa de mi descubrimiento, más que sólo la idea de que existes. Deseo comprobar que no eres una proyección de mis más profundos deseos, un sueño en vigilia o un error de mi mente. Quiero realidad.
Quiero ser quien eclipse el sol cuando despiertes, tu amoroso despertador, quien observe que tu descanso sea tranquilo. Muero por ser la última cara que observes antes de que sueños de mí te inunden. Deseo ser el motor de tus carcajadas y el guardián de tus alegrías.
Mi destino es ser tu confidente, tu benefactor en caricias, tu proveedor de ternura, la ruta de cuerpo, el final de tu búsqueda. Porque mis deseos obedecen a algo más que una obsesión por ser tu todo, es más bien una sincera preocupación por que seas tan feliz como puedes serlo.
Quiero eso y más. Más de tu tiempo, más de tu espacio, más de tu vida, de tu pensar. Quiero secar tus lágrimas y aliviar tus penas, amo tu risa tanto como tus mohines. Quiero también tu silencio y tus enojos, tus virtudes y tus defectos. Quiero más, siempre más, pero más de ti.


All by Sergio Vergara.


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viernes, 9 de agosto de 2013

MENDIGO DE TU AMOR

Dime que hay algo, no importa que no haya nada, de mentiras sé vivir.
Por un poco de tu atención yo río, lloro, subo, bajo, avanzo y retrocedo.
Un mendigo soy de tu cariño, dame ese poco que te sobre,
todo aquello que nadie más quiera, cualquier cosa que te estorbe.
Bien dicen por ahí: La basura de una persona es el tesoro de otra.
Si tu nada ha sido siempre mi todo y he comido feliz de un plato vacío;
a tu nada he dedicado mi tiempo, mi espacio, mis sueños y anhelos.
Imagina qué haría si dijeras que hay algo: migas para el famélico,
esperanza para el desahuciado, agua para el sediento, amor para mí.
Si por nada hago todo, no sé si mis fuerzas resistan el todo, di que hay algo.
Porque por un algo daría mi vida entera: vivo, muero y resucito por un algo.


All by Sergio Vergara.


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miércoles, 24 de octubre de 2012

LA UNA DE LA MAÑANA*

Mi celular se iluminó.

¿Iré o no iré? No es lo correcto y lo sé, pero mis pies ya empezaron a andar. Cada paso acallado mío susurra que es malo, innoble, pero el resto de mi cuerpo los ignora, como siempre.

La tímida luz de su taller se encendió y tomé aire al recordar las sensaciones que seguían a ese evento desde hacía seis meses atrás. Me causó escalofrío pensar en las frías herramientas contrastando con su ardiente cuerpo. Hoy pasaría, era inevitable. El deseo nos superaba. Era como si nos perdiéramos en él, o nos fusionáramos y de pronto no sabíamos dónde estábamos. Al unirnos éramos otra persona, una tercera, que no compartía nuestros valores, creencias, compromisos, lealtades; era egoísta, mezquina, celosa, egotista y a la que sólo le interesaba el placer inmediato. Pero era perfecta en toda esa imperfección.

Mi celular se encendió de nuevo y mis muslos se contrajeron, pero ya estaba afuera. Crucé el umbral, seguías viendo tu celular y sonreíste con malicia al verme.

«Vení», dijiste. Por instinto, por decencia, por un poco de mi lealtad, dije no con la cabeza, pero ya venías por mí, robaste mi respiración con un beso, sentí que algo se expandió en mí. De pronto me perdí. Me veía desde fuera, comportándome como otra persona, que disfrutaba, con espontaneidad, con avidez, como animal llegando al abrevadero. Un tornado de sensaciones se formaban dentro de mí y culminaba con un grito, a veces dos, a veces más, a veces casi amanecía.

¿OLVIDARTE?

¿Olvidarte me pides?
Qué petición tan desafortunada has realizado.
Sólo quiero que pienses en todo lo que debo hacer. No será fácil:
olvidar ese momento en que nos entregamos en cuerpo y alma,
o el rastro ardiente de tu boca recorriendo cada centímetro de mi piel;
y a esos ojos que leían con sórdida maestría mis más oscuros deseos.
Olvidar también tu risa, tu olor, tu espalda, tus labios, tu cabello, tu cuello…
Cada parte de ti contiene una porción importante de mi memoria,
a cada una dedique horas, noches, días, suspiros y accidentes.
¡Arrancarme el cerebro sería más fácil! Y aún así dudo que salgas de mí.

¿Olvidarte?
Si interrumpes mi caminar cuando transito, apareciendo de pronto.
Entonces, camino hacia a ti y te esfumas cual fantasma que exige le recuerden;
luego de eso, dices mi nombre y desapareces riendo. Te busco y te escondes
y a veces te encuentro, cuando te extravías de tus sueños y visitas los míos;
Muchas veces te grito que te largues, pero el recuerdo es reacio y se invoca solo.
¿Cómo hacerlo? Si me dices que te olvide con esa voz y esa boca que me hacen soñar.

viernes, 19 de octubre de 2012

AMOR, ESCUCHA

Te amo y sé, sin comprender, que te molesta.
Antes de que tu ceño quede marcado para siempre
por tan súbito e incómodo sentimiento, escucha:
Te amo, pero más por mí que por ti;
porque me sirve amarte y saber de ti;
más por mi estupidez que por tu belleza,
más por mi debilidad que por tu grandeza,
más para mi desgracia que para tu alegría.
En esto tienes poco que ver, aunque protagonices,
es un alimento a tu soberbia y el consumo de mi alma.
Es vida, muerte, alegría, tristeza, vida en sueños, suspiros…
Te amo como premio y pesar, gusto y castigo al unísono.
No te molestes, amor mío, no quiero que sufras con mi amor,
no tienes culpa de no amarme ni yo de amarte así,
no te quito ni te otorgo nada, ni mis sueños te requieren,
mi sentir es independiente de tu sentir y de tu voluntad,
mis pensamientos vuelan a ti, te rozan sin molestar.
Amarte es el castigo que sufro al no ser correspondido,
tu desprecio es el látigo innecesario de mi amor indómito,
tu mirada, cual sea, el aliciente que mantiene vivo este amor.

All by Sergio Vergara.


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viernes, 14 de septiembre de 2012

ENTRE LA MIEL Y EL VENENO



Mientras la lluvia atiere mi espalda y mi cuerpo extraña tu calor, pienso: ¿Si no podría ser yo quien comparta el lecho cálido al que nunca faltas? ¿Si no merezco incluso los días grises de ti y no sólo el sudor de noches frías? Son quejas, siempre quejas mías que acallas con un beso que me hipnotiza. Si intento liberarme, me atas a tu cuerpo con tus brazos y me calmas con tu voz; mientras imantas esa sucia cama con promesas, que tú no crees, pero yo sí. Creo...

Ya no recuerdo con claridad cómo se produjo el vórtice que me trajo hasta aquí, de pie, con los dientes castañeando, esperando que puedas huir un momento; mendigando tiempo y rezando para cometer una vez más ese adorable pecado.

¡Dicen que no te amo! Si por ti he renunciado a mi ser, mi dignidad y mis valores. Mi cuna perdió frente a tu cama en una pelea que se decidió cuando nos vimos. Este amor secreto, mudo, sordo, invisible, que sólo existe en los recovecos de un hotel; es de esas clandestinidades apasionantes, cuyo atractivo es que en cualquier momento, sin aviso alguno, puede acabar destruyendo todo con la fuerza implacable del amor que contiene.

Quizá sucumbamos alguna vez en uno de eso vientos huracanados que creamos al amarnos, o tal vez la lava nos calcine un día o no podamos regresar de un beso a tomar aire de nuevo. Quizá esta lluvia y este frío apaguen mi corazón antes que lo incendies de nuevo, o tu adiós y tu olvido me dejen sin alma en un cuerpo vivo… Pero no. Hoy no. Ya vienes.

viernes, 24 de agosto de 2012

TU VOZ

Tu voz es como las olas del mar que resuenan en mis oídos,

llegan hasta mi mente sin cesar un solo día.

Esa voz dice mi nombre y susurra algo más que no entiendo,

pero  basta para acelerar mi corazón y despertar mis deseos.

Tu voz trae a tu cuerpo a mi cama y toma al mío sin piedad.

Tu voz me arrastra a la locura, me eleva y deposita en la realidad de nuevo.

Revuelvo la cama buscándola, la detecto en mi cuerpo y todo ocurre otra vez.

Eso que resuena trae hasta aquí lo que fue una vez y no será más:

A tu aroma que es como la brisa suave del mar que queda impregnada en mi ser;

tus brazos como una hermosa prisión y tus manos como gentiles verdugos;

tu boca devoradora que exige todo mi ser como si le perteneciera.

Tu voz me lleva a la cúspide de la felicidad, pero la sigue el derrumbe y el llanto,

porque cada vez que termina el vacío anega lo que estuvo lleno.

Queda sólo el silencio, que hace más patente tu lejanía.

Romperé mis oídos uno de estos días, aunque te aleje nuevamente de mí,

porque oír tu voz es un placer, pero desafortunadamente no eres tú.



All by Sergio Vergara



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lunes, 13 de agosto de 2012

SUEÑOS



Sueño y sueño que sueñas conmigo.

Sueño y sé que tú sueñas,

pero  no lo que deseo que sueñes.

Sueño que me quieres y deseo que lo hagas;

me encantaría que soñemos juntos,

pues no hay nada peor que soñar solo.

Pero necesito saber realmente qué sueñas,

para entonces poder hacer tus sueños realidad

y si yo no estoy entre tus sueños,

resignarme es mi destino

y sigue soñando sin mí.



All by Sergio Vergara

sábado, 2 de junio de 2012

A: QUIEN QUIERA QUE SEAS


Te amo aunque no sé quién seas, ni cómo te llamas.

Llega pronto a iluminar mi vida

y a enseñarme a vivir.

Te he esperado toda mi vida

y dedico a ti cada uno de mis versos y mis pensamientos,

ven para entregártelos envueltos con mi alma,

sal de donde quiera que te encuentres.

Ven que te quiero amar.



All by Sergio Vergara


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lunes, 5 de septiembre de 2011

BENDITA LOCURA





Percibí tu olor en mi almohada,
luego de tanto tiempo sin pensar en ti y
el dolor fue tal como el primer segundo de tu ausencia.
Lloré como un niño que perdió lo que más quería,
ese sentimiento pueril pero vano de no aceptar tu partida;
indescriptible e informe que ocupa toda la casa y mi cuerpo.
Me llena tu recuerdo y sin embargo drena mis ganas de seguir.

viernes, 2 de septiembre de 2011

MÍRAME



Mírame, aunque me sepas prohibido,
tócame a la distancia, bésame en tu imaginación.
Sé que tienes miedo, yo también.
Y si mañana morimos, lo haremos temerosos,
tontos e insatisfechos, con el etéreo “hubiera”
cubriendo nuestros mortuorios labios;

viernes, 3 de junio de 2011

VIVO EN SUEÑOS




Vivo en un sueño,
un sueño del que no quiero despertar jamás,
un sueño perfecto y sublime,
que lo es, por en él te encuentras tú.
Porque eres mi amor imposible
y sólo en sueños te puedo tener.
En ellos los días no existen, las horas no transcurren
y la vida nunca acaba.
El amor es absoluto y el tiempo relativo, tal como debería ser;
las absurdas leyes de la física no nos afectan.
Me dicen loco por “vivir en sueños”,
Pero quienes hablan no saben lo que es no tenerte,
la pesadilla de abrir los ojos y no encontrarte
y el placer de regresar a ese lugar que consideras tu hogar.

Disfruto estar en este mundo mágico,
dónde nunca moriste y donde nunca tendremos que decirnos adiós.
Rezo cada noche por que ésta haya sido la última vez que tuve que abrir los ojos.
Hoy quiero morir, que para mí no exista ese maldito amanecer que me condena a no tenerte.
¡Mamá, papá, doctores, no quiero que me salven!
No me hagan volver a “vivir en sueños”.



All by Sergio Vergara.

Escrito originalmente el 03 de mayo de 2008 en Tehuacán, Puebla, México.


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