Hoy es mi primer día sin tu presencia. Y hablaré con franqueza: ahora sé menos que antes de ti. No, no me he vuelto torpe, ni mucho menos; pero creo que debo volver a aprender muchas cosas, de ésas que hacía contigo y que ahora debo hacer por mi cuenta, sin ayuda.
Estoy sin levantarme de la cama, porque primero debo volver a dominar el arte de andar, esta vez sin apoyarme en tu hombro. Debo reconocer a qué sabe el aire sin tu perfume flotando en él. No me acostumbro al sonido del silencio, porque ya no me susurras al oído, ni escucho tu respiración; aún espero que tu voz rompa la calma diciendo mi nombre, una vez más. Creo que mis ojos fallan, el mundo tiene menos color, el atardecer se pinta cada tarde con melancólicos tonos; mientras que mis párpados, al cerrarse, insisten en que te mire, te proyectan en su interior y, por un momento, te siento cerca. Tal vez por eso duermo tanto. A pesar del sueño y el cansancio, el frío siempre me despierta, pues me mudé de tus tropicales brazos a mi gélido cuerpo solo, al que azota la intemperie. Aún no me abandonan tus caricias fantasma, que me erizan la piel varias veces al día; mis pulmones todavía suspiran, ignorando tu ausencia; y mis ojos lloran por un causa distinta a la alegría.
Aún tengo que aprender mucho. Demasiado. ¿Cómo se borran los recuerdos? ¿Cómo se eliminan los sentimientos obsoletos? ¿Dónde encuentro una nueva razón para continuar? ¿Y dónde demonios se ponen estas ganas de abrazarte?
Pero antes de comenzar con todo esto, responde unas cosas, te lo ruego: ¿Cómo se aprende? ¿Dónde se olvida? ¿Hacia dónde voy? ¿Y adónde va mi vida cuándo no te tengo? Tampoco conozco la respuesta a esa pregunta. Lo que sí sé es que no puedo llamar vida a mi existencia sin ti.
By Sergio Vergara.
jueves, 4 de diciembre de 2014
martes, 2 de diciembre de 2014
Creeré lo que sea
A tu lado soy y dejo de ser. Te lo prometo.
Ya no soy únicamente una persona. Soy “la persona”.
Mi corazón no es una bomba, es el motor de tu vida.
Mis deseos no sólo son pensamientos, sino tu prioridad.
Ya no sólo vivo, soy tu vida; y no sólo amo, soy tu amor.
Tú me fabricas y me creas como una superpersona.
Soy tu sol, tu luna, tu inicio y tu fin… o al menos eso dices.
¿Cuánto realmente te engañas? ¿Y cuánto quiero creer?
Yo sé que no soy tanto, pero tus ojos no parecen mentir.
El espejo me grita que son falsedades, pero tu voz lo calla.
¿Es el amor un juego de bellas mentiras y de inquebrantable fe?
No importa. Yo soy tu cielo, tu sueño, tu vida y tu mayor anhelo.
Mis ojos son mágicos, mi voz quiebra tu alma, mis besos te calcinan.
Me has buscado toda tu vida y sortearías maldiciones por verme.
Te creo. Dudo mucho, pero te creo. De veras deseo hacerlo.
Yo también te amo, realmente te amo, con suma devoción.
Creeré lo que sea. Necesito hacerlo. Tengo una adicción a tus palabras.
Una idea cruza mi mente, pero juro cercenarla tan pronto pueda.
¿Y si sólo estoy contigo porque no quiero ser alguien común?
Quien vive como deidad en la mente de alguien, teme ser terrenal.
By Sergio Vergara
Ya no soy únicamente una persona. Soy “la persona”.
Mi corazón no es una bomba, es el motor de tu vida.
Mis deseos no sólo son pensamientos, sino tu prioridad.
Ya no sólo vivo, soy tu vida; y no sólo amo, soy tu amor.
Tú me fabricas y me creas como una superpersona.
Soy tu sol, tu luna, tu inicio y tu fin… o al menos eso dices.
¿Cuánto realmente te engañas? ¿Y cuánto quiero creer?
Yo sé que no soy tanto, pero tus ojos no parecen mentir.
El espejo me grita que son falsedades, pero tu voz lo calla.
¿Es el amor un juego de bellas mentiras y de inquebrantable fe?
No importa. Yo soy tu cielo, tu sueño, tu vida y tu mayor anhelo.
Mis ojos son mágicos, mi voz quiebra tu alma, mis besos te calcinan.
Me has buscado toda tu vida y sortearías maldiciones por verme.
Te creo. Dudo mucho, pero te creo. De veras deseo hacerlo.
Yo también te amo, realmente te amo, con suma devoción.
Creeré lo que sea. Necesito hacerlo. Tengo una adicción a tus palabras.
Una idea cruza mi mente, pero juro cercenarla tan pronto pueda.
¿Y si sólo estoy contigo porque no quiero ser alguien común?
Quien vive como deidad en la mente de alguien, teme ser terrenal.
By Sergio Vergara
YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL PARA MÁS.
jueves, 13 de noviembre de 2014
AMOR ÁGAPE*
¿Por qué
parece que amarte es un delito?
¿Por qué te
molesta que mi corazón lata por ti?
¿Por qué me
culpas por no poderte echar de mis sueños?
¿Por qué me
haces sentir mal porque no puedo dejar de quererte?
Si mi amor es
dócil e inocente, no demanda, no pide nada. Sólo es.
Es un amor
hambriento, que no hace nada por satisfacerse.
Mi corazón sólo
responde a esa sensación mágica de saber que existes.
Mi mente te
aferra sin tocarte, pues aunque te alejas nunca te vas.
Te amo en la
distancia, en la sombra, en las penumbras, en el silencio.
Jamás me
atrevería a culparte por no amarme, eres inocente de mi amor.
Nada hiciste
para que esto pase, pero no puedes hacer nada para que no suceda.
Imagino cómo
verás esta carta, no me tengas lástima, esto es un placer.
Tampoco me
agradezcas el amarte, pues no es un favor, es un honor.
La tierra no
gira, el reloj no avanza, mi corazón no late, cuando no te veo.
Son días de
lluvia, días sin sol, días helados, días grises... Días sin ti.
¿Y qué si te
amo? ¿Y qué si no me quieres? ¿Y qué? ¿Y qué? ¿Y qué?
Yo no te pido
nada por mi amor, no necesito nada de ti, sólo que existas;
sólo que
seas, sólo que mires, sólo que vivas, sin importar yo.
No me culpes,
no me odies, no rechaces este amor que existe sin importar qué.
Hacerlo sería
como molestarte porque la Tierra gire o cada día amanezca.
Esto que
siento es inevitable y tiene vida propia, sólo puedo sentirlo, impotente.
Para ya no
molestarte más, te diré: Te amo, y nada podemos hacer al respecto.
By Sergio
Vergara
*Agápē (en
griego ἀγάπη) es el término griego para describir un tipo de amor incondicional
y reflexivo, en el que el amante tiene en cuenta sólo el bien del ser amado.
YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL.
SÍGUEME EN:
TWITTER
<iframe width="157" height="25" src="https://embed.wattpad.com/follow/bySergioVergara" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>
<iframe width="157" height="25" src="https://embed.wattpad.com/follow/bySergioVergara" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>
sábado, 27 de septiembre de 2014
NECESIDAD PROHIBIDA
Te extraño tanto, mi amor prohibido, con un ímpetu que
parece absurdo.
Te deseo a destiempo, más cuando te fuiste que cuando estás
por llegar.
Añoro lo que eres y
lo que me haces sentir. Eres la tentación en la que no debo caer.
Eres inestabilidad, inconsistencia y frustrante ausencia.
Pero tienes lo que necesito:
Eres amor con un toque sensual, que después del uso me lanza
al vacío y a la soledad.
Luego vuelvo, siempre vuelvo por más. No tengo el valor de
dejarte ir, pues tienes todo.
Eres mi fórmula de dolor personalizada y también mi amarga
alegría preferida.
Eres como la dolorosa punzada que logra prevenir la
infección mortal, eres necesidad.
Eres mi cura, aunque también eres la enfermedad. Y sabes que
eres y tienes todo.
Todo lo que necesita para su perdición un alma como la mía que
no sabe aprender.
viernes, 1 de agosto de 2014
MUERTE EN VIDA
Que la muerte me lleve, ya no quiero más vida.
Mi vida solía tener un rostro, un aliento y un nombre.
Un nombre que es ahora impronunciable y rompe mi corazón.
Corazón que un día existió sólo para amarle y cuidarle.
Aunque cuidarle no fue suficiente, pues fue a buscar otro amor.
Amor que tenía de sobra, y era tanto que creo que le estorbó.
Le estorbó casi tanto como a mí ahora la capacidad de sentir.
Sentir que muero, sentir amor, necesitar atención y recibir desprecio.
Mientras desprecio haber creído y aceptado la utopía del amor eterno.
Eterno e inconmensurable como el dolor que parte mi pecho.
Pecho que se rompe y desangra, haciéndome sólo un muerto en vida.
Vida que no me sirve, que no quiero más, porque se fue.
By Sergio Vergara.
Mi vida solía tener un rostro, un aliento y un nombre.
Un nombre que es ahora impronunciable y rompe mi corazón.
Corazón que un día existió sólo para amarle y cuidarle.
Aunque cuidarle no fue suficiente, pues fue a buscar otro amor.
Amor que tenía de sobra, y era tanto que creo que le estorbó.
Le estorbó casi tanto como a mí ahora la capacidad de sentir.
Sentir que muero, sentir amor, necesitar atención y recibir desprecio.
Mientras desprecio haber creído y aceptado la utopía del amor eterno.
Eterno e inconmensurable como el dolor que parte mi pecho.
Pecho que se rompe y desangra, haciéndome sólo un muerto en vida.
Vida que no me sirve, que no quiero más, porque se fue.
By Sergio Vergara.
SÍGUEME EN:
domingo, 20 de julio de 2014
TE QUIERO
Te quiero hoy, sin excusas,
sin condiciones.
Te quiero como sólo a las
cosas buenas se puede querer.
Te quiero porque ya aparté
los miedos para no hacerlo.
Te quiero porque se acabaron
las opciones y los pretextos.
Te quiero, también, porque
sentir esto me hace mejor.
Te quiero porque no quererte
es imposible y alejarme, impensable.
Te quiero porque cada fibra
en mí te extraña, te siente, te anhela.
Te quiero y hasta duele
intentar no hacerlo.
Te quiero y no hay más qué
hacer. Eres inevitable.
Te quiero con ímpetu, con
sangre, con lágrimas y con sudor.
Te quiero y necesito
escribirlo, pero no logro comunicarte cuánto.
Te quiero, pero creo que
erro en la palabra que utilizo.
Te quiero, pero suena tan
falso. Necesitas sentirlo y verlo.
Te quiero y creo que el
idioma me limita para dibujarte mi alma.
Te quiero, aunque estoy muy
seguro que esto no quiero decirte.
Te quiero y comienzo a creer
que la frase que busco es “te amo”.
By Sergio Vergara.
YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL PARA MÁS.
viernes, 23 de mayo de 2014
FLUYE
La vida cambia de ritmo como un río. En ocasiones es lenta y tranquila,
apenas se percibe el movimiento. En otras es lenta y agresiva, hay piedras y el
agua es turbia. A veces parece estancada en un recodo o es tan emocionante como
en el vértigo de una cascada. El río sigue su andar como persiguiendo algo
invisible, algo no inmediato, empero continúa con bríos, proporcionando vida
por donde quiera que pasa. El río no se detiene, aunque a veces su andar es tan
lento que parece inmóvil. Su destino es andar.
jueves, 22 de mayo de 2014
¿SABES LO QUE DICES?
Juras que me
amas y me duele sentir tu amor,
tu amor
hiere, tu amor ataca,
tu amor
desconfía, tu amor mata.
Dices que me
amas y no dudo que lo creas,
lloras
cuando crees que me estás perdiendo,
y no
cuestiono que lo que sientes sea real.
Dices que me
amas, pero no sé lo que dices,
tal vez tu
amor y el mío no son compatibles:
yo cuando
amo, creo; tú cuando amas, mientes.
Dices y
dices mil veces lo mismo,
después de
una pelea y de una mentira,
luego de un
momento bello y mientras me miras.
jueves, 13 de febrero de 2014
LO QUE POR TI SIENTO
Me pediste que escribiera qué es lo
que siento por ti. Te he dicho hasta el cansancio que es imposible. No me
crees. Pues lo intentaré.
Para poder escribir lo que por ti
siento, debo primero decir lo que no: No te odio, no me pareces desagradable,
no quiero matarte… Bueno, a veces sí.
Ahora diré lo que mi cuerpo
experimenta ante tu presencia: Calidez, ternura, mi piel se eriza, mi boca se
estira en forma de sonrisa, mis ojos te enfocan, mi mente se pierde…
¿Qué más puedo nombrar? ¿Lo bien que
me haces? ¿Lo mucho que te pienso? ¿El tiempo que perdura la sensación de tus
dedos en mi piel? ¡No! ¿Para qué?
Espera… Miedo, me haces sentir miedo.
Aunque me haces bien, temo que todo pronto termine, que seas sólo un sueño, que
alguien mejor que yo conquiste tu atención.
Rabia, también siento rabia. Porque
hay días que en quisiera ser el polo magnético opuesto a ti y que salieras
volando tan rápido como la potencia de mi enojo.
Tristeza, a veces también hay
tristeza. Como cuando te alejas, como cuando callas o cuando tu melancolía
contagia mi estado de ánimo.
Gula, aunque no es un sentimiento, ¡siento
gula! Hambre de ti, antojo de tus labios y creo que la inanición causa efecto
en mi cuerpo cuando no beso tus orejas.
Y podría seguir toda la noche haciendo
esta tarea, en la que no he dicho nada. Como si el cerebro no encontrara la
forma de sacar la palabra exacta, que significa a ese nudo que se hace en mi
estómago cuando te veo o el otro estilo de amarre que sucede cuando me sacas de
mis casillas.
¿Idiota me he vuelto? ¿Hay una
palabra que comunique lo que siento? Aún no entiendo siquiera porque no he
hecho lo que la mente me demanda con tanto ahínco: comerte y quitarte la
respiración o matarte cuando logras exasperarme como sólo tú lo has logrado.
Después de tantos sentimientos y
sensaciones, ya no hay nada. ¡Pum! Se fueron. Ahora sólo hay confusión. Estás
en todas partes, como si cada centímetro de mí tuviera memoria propia. Eres un
torbellino que ocupa mi cuerpo y yo estoy en medio. Me envuelves, me confundes
cálidamente… Me amas…
Te amo. Y no sé qué demonios sea eso.
¡Qué extraño invento o palabra inventada para un torbellino sin forma ni color
definido! Unas veces se expresa por tu presencia, en otras por tu falta. Eres
viento de labios, o el suave soplo veraniego. En ocasiones me causas malestar y
en otras placer. Pero el malestar de tu presencia nunca supera al de tu
partida. Eres ese pensamiento intrusivo, ese te quiero callado, ese suspiro
robado, esa sonrisa tonta de mi rostro, ese asomarme a la ventana, ese abrazo
que derriba todo los problemas…
Eso eres, amor. Eso y más. Ahora lee
todo esto y verás que no hay una de todas estas quinientas palabras que lo haya
descrito bien.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
MIS DÍAS SIN TI
Hoy desperté extrañándote como
nunca y deseándote más que siempre. Tu recuerdo comenzó a buscarme, yo a huir,
pero al final me atrapaste. Quité las delgadas sábanas que nos separaban, tu
recuerdo me acaloraba. La contemplación de tu mirada me dijo qué y cómo
ocurriría, mientras tu sonrisa se torcía un poco, me miraste con malicia y sentí
temor, pero de que no fueras real. Para no pensar en la locura, me apresuré a
tocarte y a desnudarte, como con hambre.
Comencé a recorrer los senderos
de tu cuerpo, donde alguna vez estuve, recordando. Mantuviste tu distancia,
sólo admirando como mis manos dibujaban en tu cuerpo. Te recorrí, mi lengua y
mis manos eran los vehículos, tu silueta mi territorio y destino. El cuarto se
transformó, ya no era él, sino un templo de contemplación de tu perfección. Tus
manos poseyeron las mías para recorrer mi cuerpo y reclamarlo como suyo. Comenzó
un vórtice de sensaciones y emociones donde me perdí y desorienté: arriba y abajo
estabas tú, afuera y al centro también, dominabas todo lo visible e invisible.
Las palabras se tornaban silencios,
éstos se volvían suspiros y gritos en ciertos momentos. Mi vientre ardía en
deseos, mi pecho quemaba de pasión y mis labios estaban sedientos de los tuyos,
de tu cuello, de tu vientre, de tu ombligo y de la parte tuya donde explotan
tus sentidos. De pronto ya no estábamos completos, sólo éramos labios, sólo
éramos pechos y piernas, sólo éramos esas partes que sentían, el resto
desapareció, era innecesario y se fue.
Fuego se apoderó de mí, creí que
moriría en ese incendio, pero dejé que continuara. El fuego crecía y los
silencios se hacían menos, luego el cuerpo en llamas y ojos apretados eran todo,
la oscuridad inundaba la habitación y después muchos colores aparecieron. El
último grito que acabó con todo silencio posible, sólo en eco había quedado.
Mi cuerpo era ligero y comenzó a
relajarse cada vez más, ya no te encontraba, pero tardé en preocuparme por eso,
una suave brisa entró por la ventana y mis sentidos comenzaron a reaccionar, a
notar tu ausencia y cuestionar que hubieras estado aquí. No, no estabas, sólo
estaba yo y esas ganas de tenerte siempre y ese llanto de sentirte lejos. Así
es mi día sin ti, deseos en el desayuno, la comida y la cena y hambre de ti en
ayunas. Así pasan mis días sin tu calor, sólo basta soñar contigo para poder
hacerte el amor sin tenerte. Y seguro que mañana, de nuevo, te extrañaré más
que nunca y te desearé igual que siempre.
All by Sergio Vergara.
domingo, 11 de agosto de 2013
MÁS DE TI
Quiero más de ti. Más que un
sueño, más que un deseo, más que la vida envuelta en misterios sobre qué harás
cuando no te veo y que hago con las horas vacías en que no estás.
Quiero de ti más que esa mirada
furtiva que escapa de mi descubrimiento, más que sólo la idea de que existes.
Deseo comprobar que no eres una proyección de mis más profundos deseos, un
sueño en vigilia o un error de mi mente. Quiero realidad.
Quiero ser quien eclipse el sol
cuando despiertes, tu amoroso despertador, quien observe que tu descanso sea
tranquilo. Muero por ser la última cara que observes antes de que sueños de mí
te inunden. Deseo ser el motor de tus carcajadas y el guardián de tus alegrías.
Mi destino es ser tu confidente,
tu benefactor en caricias, tu proveedor de ternura, la ruta de cuerpo, el final
de tu búsqueda. Porque mis deseos obedecen a algo más que una obsesión por ser
tu todo, es más bien una sincera preocupación por que seas tan feliz como
puedes serlo.
Quiero eso y más. Más de tu
tiempo, más de tu espacio, más de tu vida, de tu pensar. Quiero secar tus
lágrimas y aliviar tus penas, amo tu risa tanto como tus mohines. Quiero
también tu silencio y tus enojos, tus virtudes y tus defectos. Quiero más, siempre
más, pero más de ti.
viernes, 9 de agosto de 2013
MENDIGO DE TU AMOR
Dime que hay algo, no importa que no haya nada, de mentiras
sé vivir.
Por un poco de tu atención yo río, lloro, subo, bajo, avanzo
y retrocedo.
Un mendigo soy de tu cariño, dame ese poco que te sobre,
todo aquello que nadie más quiera, cualquier cosa que te
estorbe.
Bien dicen por ahí: La basura de una persona es el tesoro de
otra.
Si tu nada ha sido siempre mi todo y he comido feliz de un
plato vacío;
a tu nada he dedicado mi tiempo, mi espacio, mis sueños y
anhelos.
Imagina qué haría si dijeras que hay algo: migas para el
famélico,
esperanza para el desahuciado, agua para el sediento, amor
para mí.
Si por nada hago todo, no sé si mis fuerzas resistan el
todo, di que hay algo.
Porque por un algo daría mi vida entera: vivo, muero y
resucito por un algo.
jueves, 1 de agosto de 2013
DUEÑOS Y ESCLAVOS
¿Cómo saber si te poseo o me posees?
Hacerte o que me hagas el amor es
una ocasión en que se da y se quita, algo se transforma, algo se trasfiere y,
de alguna manera, ya no eres ni soy la misma persona. Pero no sé si me entrego
o si dejo de ser de mi propiedad, en el momento en que te permito tocarme en
esa forma especial en que lo hacen los amantes. ¿Es el acto un evento que me
confiere derechos sobre tu cuerpo o tu persona, mientras transfiero los derechos
de propiedad sobre mí a ti?
Porque me siento tuyo y te siento
de mí. Porque cuando te beso mi vida se detiene y se convierte en tiempo de ti.
Porque tanto aclamaba mi libertad y ahora tiemblo si no te siento cerca
exigiendo mi cuerpo y mis espacios. Porque mi vida ya no es representada por mi
solo nombre, sino que requiere el tuyo para tener algún sentido.
Ahora soy un ser incompleto, que
perdió parte de sí el día que se distrajo mirándote. Robaste mi alma sin
siquiera quererlo, sin tener conocimiento de eso. No sabía que los ladrones
pudieran ser bandidos contra su voluntad. Tampoco que el ultrajo sería
extrañamente placentero. Pero ocurrió, me robaste y ahora temo ser libre de
nuevo, sin ti.
¿Cómo saber quién posee a quién? ¿O
qué pertenece a quién? Si entre el calor de los cuerpos y el fuego de nuestra
pasión se funde todo. Si en el acto todo nos exigimos y todo nos quitamos, sin convertirnos
en ladrones o víctimas. Si en el mar de cuerpos reclamando y besando todo se
confunde, como vórtice de miembros sin dueño aparente. Si con cada movimiento,
cada vuelta, cada abrazo y cada caricia ya no se sabe qué es tuyo y qué es mío,
dónde empiezo yo y terminas tú, porque todo es nosotros. Porque ahí nada tiene
sentido, ni necesidad hay que lo tenga y la única verdad flotando, entre el
efluvio de pasión que nos envuelve, es que somos dueños y esclavos de este
amor.
sábado, 1 de junio de 2013
EL JUEGO
¿Y si jugamos a mentirnos?
Juguemos a pensar que el otro trascenderá su espíritu,
a que nos adoraremos más allá de la eternidad,
dirás que soy lo mejor que ha pasado por tu historia,
que serías capaz de surcar cualquier odisea por verme
y que el resto de las personas son inferiores a mí.
Júrame que tu cariño es más grande que el infinito.
Pensemos en grande, una mentira insuperable.
Yo fingiré que ya no puedo pensar en nadie
y tú me dirás que nada en tu pasado importa ya.
Nos diremos que ya nada ni nadie nos puede separar,
haciendo oídos sordos a la experiencia de la humanidad.
Engañemos, juguemos, finjamos, prometamos otro día más,
incluso en los días en que estés lejos siquiera de fingir
interés.
Di palabras en automático, recurre a lo dicho antes, está
permitido.
Yo prometo creerte fielmente, hasta cuando mientas mal.
Necesitamos este juego de mentiras intergeneracional.
Es un juego simple y divertido, pero no siempre termina
bien.
Para jugar se necesita de dos personas que olviden el juego,
se requiere una necesidad de apego, de trascendencia y
calor.
Si aceptas jugar prometo ser el mejor jugador que has visto.
Su nombre es bien conocido. Por consenso le llaman Amor.
jueves, 21 de febrero de 2013
ILUSIONES
Ya no quiero una ilusión,
verte y soñarte toda la noche, oírte y temblar por ti, verte
marchar y llorar otra vez.
Ya no quiero una ilusión,
pensar en mundo posibles, engañarme con que piensas en mí y
frenar así mi vida.
Ya no quiero una ilusión,
Jugar a que me quieres, fingir que te creo, danzar entre
mentiras, rogarte por un beso.
Renuncio a la ilusión,
último beso a tu recuerdo, las postreras palabras hacia ti,
el adiós matizado de olvido.
Renuncio a esta ilusión,
a las palabras nunca dichas, a los besos no entregados, a
ti. Bienvenida la cordura.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
EL DÍA PROMETIDO
Me dicen
que te olvidaré, incluso gente más sabia que yo.
Juran que
el olvido es necesario y que el cuerpo lo sabe,
qué solo
llegará y que una mañana no recordaré quién eres;
también que
el sonido de tu voz no susurrará a mis espaldas,
mientras
que tus rasgos faciales se difuminarán en mi mente.
Y dicen mil
veces que te he de olvidar.
Que tu
nombre un día sólo será una palabra sin significado;
tu historia,
un vago recuerdo de una plática de café;
tu vida, un
cuento de los que usan para asustar a los niños,
tus
palabras, tinta deleble destinada a desaparecer silente.
La gente
habla cuando cree que las experiencias se repiten sin cesar,
que
recuerdo y olvido se suceden como la lluvia y la sequía,
que el
olvido es un día prometido para cualquier recuerdo.
Pero ese
día camina lento, con pereza, el sol tan distraído
como
misionero amnésico o como esperando un cambio de opinión.
Olvido o el
Día Prometido, infame y ruin traicionero,
como obrero
que cobra por adelantado y huye con el efectivo.
¿Pero dónde
radica la promesa? ¿En mí o el dominio público?
Hoy termina
la promesa de otros y comienza la mía.
Mañana será
cuando te dejaré de ver como ese alguien que dije amar.
Sabré quien
eres, dónde vives,
el color de tus ojos, tu canción favorita,
tu forma de besar, tu voz al amar,
quien fui contigo, tu cumpleaños,
tus defectos, tus debilidades,
las formas desnudas de tu cuerpo,
tus frases irritantes... tu todo.
el color de tus ojos, tu canción favorita,
tu forma de besar, tu voz al amar,
quien fui contigo, tu cumpleaños,
tus defectos, tus debilidades,
las formas desnudas de tu cuerpo,
tus frases irritantes... tu todo.
Porque el
problema nunca fue el olvido.
El día prometido será dejarte de amar.
El día prometido será dejarte de amar.
El día
prometido depende de mí.
“SI TAN SÓLO PUDIERA”
El silencio de la duda y la
incredulidad cerró mi boca nuevamente. Te miro como de costumbre, ocultando esa
mirada tan mía, pero tan tuya, porque sólo la realizo cuando tú estás enfrente;
sonríen tus ojos pero tu cara es inescrutable. Es la cita informal, la hora
acordada, que ni los interrogadores más fieros harían que reveláramos.
Ahí estás, sé que me viste. Es
inevitable que pasemos al lado del otro… Te miro por un instante que se hace
eterno, bajo la mirada por miedo a que todo sea mi imaginación insana que gasta
bromas crueles a mi mente.
Desde mi infancia juego a que tengo
poderes, espero que eso sea normal, imagino que puedo detener el tiempo, coloco
las manos frente a mí, como si quisiera frenar a alguien y ¡PAM!, ¡funcionó!:
el mundo se detuvo, la Tierra dejó de girar ante mi capricho, aunque
misteriosamente el aire fluye lo suficiente para que respire. Las personas son
estatuas, camino entre ellas, incluso tú eres una hermosa figura inmóvil, evado
a tus amigos, me poso frente a ti. Me invade el miedo, creo que el poder puede
terminar en cualquier momento y todos verían mis deseos, pero me vuelvo
valiente y te toco las comisuras de los labios, luego sigo el sendero de tu
cabello y miro a tus ojos vacíos. Quiero darte un beso, ese acto imposible que
me quita el sueño, pero no. Sería innoble de mi parte, incluso un delito. Me alejo
un paso y te “descongelo”, vuelves a la vida, pero el mundo sigue en pausa, tus
ojos sufren desconcierto, analizar lo que ocurre y noto temor en ti. Quisiera
volverme invisible, porque pronto te darás cuenta que no estoy donde debiera,
de hecho, estoy donde no es mi lugar… Tiemblo, me miras y no del todo, pero
comprendes, me miras y tu entrecejo formula una pregunta, mi planta derecha
esboza un pequeña respuesta y avanza hacia a ti, dubitativa.
martes, 11 de diciembre de 2012
NADA QUE CELEBRAR
Discurso de despedida de la generación 2008-2012 de la Facultad de Psicología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, dichas por Sergio Vergara.
Buenos tardes distinguidas
autoridades, estimados compañeros graduados e invitados a este evento de
graduación en general. Es un honor para mí la oportunidad de expresar estas
palabras de despedida como representante de nuestra generación. Para ello, he
buscado términos para formular algunas emociones que nos pueden embargar en
este momento de nuestras vidas. Haciendo un inventario de mí mismo y recordando
las múltiples pláticas sostenidas con algunos de ustedes es como intenté
plasmar algo de todo esto en papel, pero es una empresa por demás difícil.
Pensé en júbilo y ansiedad, en
expectativa y ganas de volver atrás, en felicidad y miedo… experimentadas en
una perfecta combinación, que hace imposible poner un nombre a lo que sentimos.
Muchos incluso podrán sentir indiferencia porque la realidad aún no los
alcanza. Lo que nos acaece es una lluvia de emociones o un torbellino de
sentimientos que son inefables y las palabras huyen para no ser mencionadas.
Después pensé en los motivos de
nuestra asistencia a este recinto, que creo que poco a poco significa algo más
que el nombre del evento. No estamos aquí sólo por cumplir con un acontecimiento
que es tradicional, un protocolo, sino porque deseamos hacer algo, añadir esto
quizá a nuestra experiencia de vida, estar en el momento en que hemos sido
reconocidos por nuestra sociedad y nuestra universidad como los profesionales
que ya han sido formados. También para que nuestros familiares, nuestras
amistades y nuestras parejas vean lo alto que hemos llegado. Entonces pensé que
sí debía plasmar algo sobre el motivo de nuestra asistencia.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
MI LUCHA
Lucho por tu amor en una batalla que inició perdida,
vivo atrincherado bajo una gruesa capa de indiferencia,
porque me sé sin armas suficientes para resistir tu embate.
vivo atrincherado bajo una gruesa capa de indiferencia,
porque me sé sin armas suficientes para resistir tu embate.
Peleo con mi mente para poder conseguir tu olvido,
combato contra ti pero con ironía amo esta enemistad,
mientras riño con este amor, hiriéndome en cada ataque.
Contiendo cuando quiero amar y ataco a mis adentros.
Todo mi cuerpo hace lo que sea para intentar negar lo innegable.
Todo mi cuerpo hace lo que sea para intentar negar lo innegable.
Arden mis brazos queriendo ser alas para viajar hasta ti
y mi piel deseando ser tu ropa para recibir por ti los embates,
porque con la mano en el fuego te negaría, pero secretamente
recibiría mil balas por ti y afrontaría tus batallas con sólo pedirlo.
porque con la mano en el fuego te negaría, pero secretamente
recibiría mil balas por ti y afrontaría tus batallas con sólo pedirlo.
Adolece mi cuerpo cuando ansia ser información en tu mente,
me lastima no ser un bello recuerdo, ni un reanimante deseo,
o esas palabra de buenos días, esa caricia matutina, ese ser
que…
Esta guerra duele más porque no hay en el mundo mayor dolor
que el que se siente cuando no se puede ser lo se quiere.
Cada que te observo llegar, grito con recelo: "¡Alto,
identifícate!"
E inquiero: “¿Fuerza amiga o enemiga?” ¿Debo confiar en ti?
Después me río de mí mismo con estúpida amargura y me digo:
“Como si los enemigos declararan abiertamente sus
intenciones”.
"Si me dijeras hola, podrías acribillar mi corazón sin resistencia alguna.
Mejor que nunca lo sepas, que ni sospeches que tienes el poder
de terminar mi guerra interna con una simple sonrisa.
Y que la huida es la única alternativa para protegerme de lo que realmente deseo.
"Si me dijeras hola, podrías acribillar mi corazón sin resistencia alguna.
Mejor que nunca lo sepas, que ni sospeches que tienes el poder
de terminar mi guerra interna con una simple sonrisa.
Y que la huida es la única alternativa para protegerme de lo que realmente deseo.
sábado, 24 de noviembre de 2012
CARTA DE UN HIJO A SU PADRE
Hola padre, soy tu hijo y sé que con frecuencia puedo parecerte incomprensible, cambiante, extraño, ruidoso y a veces
callado en extremo. Pero éste soy yo. Tu hijo, con tantas imperfecciones como
lunares en el cuerpo. Tu hijo, que aunque queriendo ser bueno a tus ojos, sólo
soy tan bueno como puedo, como mi cuerpo me lo permite. Hoy quiero decirte
algo: si parezco distraído y que no te escucho no es porque te ignore o no
quiera escucharte, sino que hay tanto en mi cabeza, que apenas presto atención para evitar que me atropellen. Me preocupa mi aspecto, mi
voz, quien me gusta, a quien no agrado, a quien busco agradar, la ropa que
traigo, mis calificaciones y que pienses cosas buenas de mí. En ser lo suficientemente bueno en todo. Tengo tantas dudas
como tú ocupaciones y preocupaciones que me gustaría que un día pararas un
momento, me miraras y me preguntaras ¿Cómo estás?, ¿Por qué pareces tan
molesto?, ¿En qué o cómo puedo ayudarte? No es que quiera que resuelvas mi
vida, pero es grato que alguien se preocupe. A veces creo que sufres de la
memoria, no te ofendas, pero creo que olvidas que fuiste como yo un día, que
pareciste rebelde a tus padres, que creías que no te comprendían, que querías
amor y buscabas la aceptación del mundo. Mírame. Soy tan como tú, eres tan como yo que no olvides que fuimos una
misma persona. Provengo de ti. Y si un buen día te doy una nieta, un nieto o
adopto, quiero que les des la mejor madre o padre que yo pueda ser, educándome
con amor. Y si decido que no sea así, respétame y entonces seremos tú y yo,
como ese ser que se separó un día y que ahora se mira a los ojos, buscando
identificarse en el otro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)