Google

jueves, 4 de diciembre de 2014

Aprendiendo a vivir sin ti

Hoy es mi primer día sin tu presencia. Y hablaré con franqueza: ahora sé menos que antes de ti. No, no me he vuelto torpe, ni mucho menos; pero creo que debo volver a aprender muchas cosas, de ésas que hacía contigo y que ahora debo hacer por mi cuenta, sin ayuda.

Estoy sin levantarme de la cama, porque primero debo volver a dominar el arte de andar, esta vez sin apoyarme en tu hombro. Debo reconocer a qué sabe el aire sin tu perfume flotando en él. No me acostumbro al sonido del silencio, porque ya no me susurras al oído, ni escucho tu respiración; aún espero que tu voz rompa la calma diciendo mi nombre, una vez más. Creo que mis ojos fallan, el mundo tiene menos color, el atardecer se pinta cada tarde con melancólicos tonos; mientras que mis párpados, al cerrarse, insisten en que te mire, te proyectan en su interior y, por un momento, te siento cerca. Tal vez por eso duermo tanto. A pesar del sueño y el cansancio, el frío siempre me despierta, pues me mudé de tus tropicales brazos a mi gélido cuerpo  solo, al que azota la intemperie. Aún no me abandonan tus caricias fantasma, que me erizan la piel varias veces al día; mis pulmones todavía suspiran, ignorando tu ausencia; y mis ojos lloran por un causa distinta a la alegría.

Aún tengo que aprender mucho. Demasiado. ¿Cómo se borran los recuerdos? ¿Cómo se eliminan los sentimientos obsoletos? ¿Dónde encuentro una nueva razón para continuar? ¿Y dónde demonios se ponen estas ganas de abrazarte?

Pero antes de comenzar con todo esto, responde unas cosas, te lo ruego: ¿Cómo se aprende? ¿Dónde se olvida? ¿Hacia dónde voy? ¿Y adónde va mi vida cuándo no te tengo? Tampoco conozco la respuesta a esa pregunta. Lo que sí sé es que no puedo llamar vida a mi existencia sin ti.

By Sergio Vergara.

martes, 2 de diciembre de 2014

Creeré lo que sea

A tu lado soy y dejo de ser. Te lo prometo.
Ya no soy únicamente una persona. Soy “la persona”.
Mi corazón no es una bomba, es el motor de tu vida.
Mis deseos no sólo son pensamientos, sino tu prioridad.
Ya no sólo vivo, soy tu vida; y no sólo amo, soy tu amor.
Tú me fabricas y me creas como una superpersona.
Soy tu sol, tu luna, tu inicio y tu fin… o al menos eso dices.
¿Cuánto realmente te engañas? ¿Y cuánto quiero creer?
Yo sé que no soy tanto, pero tus ojos no parecen mentir.
El espejo me grita que son falsedades, pero tu voz lo calla.
¿Es el amor un juego de bellas mentiras y de inquebrantable fe?
No importa. Yo soy tu cielo, tu sueño, tu vida y tu mayor anhelo.
Mis ojos son mágicos, mi voz quiebra tu alma, mis besos te calcinan.
Me has buscado toda tu vida y sortearías maldiciones por verme.
Te creo. Dudo mucho, pero te creo. De veras deseo hacerlo.
Yo también te amo, realmente te amo, con suma devoción.
Creeré lo que sea. Necesito hacerlo. Tengo una adicción a tus palabras.
Una idea cruza mi mente, pero juro cercenarla tan pronto pueda.
¿Y si sólo estoy contigo porque no quiero ser alguien común?
Quien vive como deidad en la mente de alguien, teme ser terrenal.

By Sergio Vergara

     
YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL PARA MÁS.

jueves, 13 de noviembre de 2014

AMOR ÁGAPE*

 ¿Por qué parece que amarte es un delito?
¿Por qué te molesta que mi corazón lata por ti?
¿Por qué me culpas por no poderte echar de mis sueños?
¿Por qué me haces sentir mal porque no puedo dejar de quererte?
Si mi amor es dócil e inocente, no demanda, no pide nada. Sólo es.
Es un amor hambriento, que no hace nada por satisfacerse.
Mi corazón sólo responde a esa sensación mágica de saber que existes.
Mi mente te aferra sin tocarte, pues aunque te alejas nunca te vas.
Te amo en la distancia, en la sombra, en las penumbras, en el silencio.
Jamás me atrevería a culparte por no amarme, eres inocente de mi amor.
Nada hiciste para que esto pase, pero no puedes hacer nada para que no suceda.
Imagino cómo verás esta carta, no me tengas lástima, esto es un placer.
Tampoco me agradezcas el amarte, pues no es un favor, es un honor.
La tierra no gira, el reloj no avanza, mi corazón no late, cuando no te veo.
Son días de lluvia, días sin sol, días helados, días grises... Días sin ti.
¿Y qué si te amo? ¿Y qué si no me quieres? ¿Y qué? ¿Y qué? ¿Y qué?
Yo no te pido nada por mi amor, no necesito nada de ti, sólo que existas;
sólo que seas, sólo que mires, sólo que vivas, sin importar yo.
No me culpes, no me odies, no rechaces este amor que existe sin importar qué.
Hacerlo sería como molestarte porque la Tierra gire o cada día amanezca.
Esto que siento es inevitable y tiene vida propia, sólo puedo sentirlo, impotente.
Para ya no molestarte más, te diré: Te amo, y nada podemos hacer al respecto.


By Sergio Vergara


*Agápē (en griego ἀγάπη) es el término griego para describir un tipo de amor incondicional y reflexivo, en el que el amante tiene en cuenta sólo el bien del ser amado.


YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL.

SÍGUEME EN:
TWITTER
<iframe width="157" height="25" src="https://embed.wattpad.com/follow/bySergioVergara" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>

              

sábado, 27 de septiembre de 2014

NECESIDAD PROHIBIDA


Te extraño tanto, mi amor prohibido, con un ímpetu que parece absurdo.
Te deseo a destiempo, más cuando te fuiste que cuando estás por llegar.
Añoro lo que eres  y lo que me haces sentir. Eres la tentación en la que no debo caer.
Eres inestabilidad, inconsistencia y frustrante ausencia. Pero tienes lo que necesito:
Eres amor con un toque sensual, que después del uso me lanza al vacío y a la soledad.
Luego vuelvo, siempre vuelvo por más. No tengo el valor de dejarte ir, pues tienes todo.
Eres mi fórmula de dolor personalizada y también mi amarga alegría preferida.
Eres como la dolorosa punzada que logra prevenir la infección mortal, eres necesidad.
Eres mi cura, aunque también eres la enfermedad. Y sabes que eres y tienes todo.
Todo lo que necesita para su perdición un alma como la mía que no sabe aprender.


By Sergio Vergara.

SÍGUEME EN:

viernes, 1 de agosto de 2014

MUERTE EN VIDA

Que la muerte me lleve, ya no quiero más vida.
Mi vida solía tener un rostro, un aliento y un nombre.
Un nombre que es ahora impronunciable y rompe mi corazón.
Corazón que un día existió sólo para amarle y cuidarle.
Aunque cuidarle no fue suficiente, pues fue a buscar otro amor.
Amor que tenía de sobra, y era tanto que creo que le estorbó.
Le estorbó casi tanto como a mí ahora la capacidad de sentir.
Sentir que muero, sentir amor, necesitar atención y recibir desprecio.
Mientras desprecio haber creído y aceptado la utopía del amor eterno.
Eterno e inconmensurable como el dolor que parte mi pecho.
Pecho que se rompe y desangra, haciéndome sólo un muerto en vida.
Vida que no me sirve, que no quiero más, porque se fue.

By Sergio Vergara.


SÍGUEME EN:

domingo, 20 de julio de 2014

TE QUIERO


Te quiero hoy, sin excusas, sin condiciones.
Te quiero como sólo a las cosas buenas se puede querer.
Te quiero porque ya aparté los miedos para no hacerlo.
Te quiero porque se acabaron las opciones y los pretextos.
Te quiero, también, porque sentir esto me hace mejor.
Te quiero porque no quererte es imposible y alejarme, impensable.
Te quiero porque cada fibra en mí te extraña, te siente, te anhela.
Te quiero y hasta duele intentar no hacerlo.
Te quiero y no hay más qué hacer. Eres inevitable.
Te quiero con ímpetu, con sangre, con lágrimas y con sudor.
Te quiero y necesito escribirlo, pero no logro comunicarte cuánto.
Te quiero, pero creo que erro en la palabra que utilizo.
Te quiero, pero suena tan falso. Necesitas sentirlo y verlo.
Te quiero y creo que el idioma me limita para dibujarte mi alma.
Te quiero, aunque estoy muy seguro que esto no quiero decirte.
Te quiero y comienzo a creer que la frase que busco es “te amo”.


By Sergio Vergara.

     
YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL PARA MÁS.


SÍGUEME EN:










viernes, 23 de mayo de 2014

FLUYE


La vida cambia de ritmo como un río. En ocasiones es lenta y tranquila, apenas se percibe el movimiento. En otras es lenta y agresiva, hay piedras y el agua es turbia. A veces parece estancada en un recodo o es tan emocionante como en el vértigo de una cascada. El río sigue su andar como persiguiendo algo invisible, algo no inmediato, empero continúa con bríos, proporcionando vida por donde quiera que pasa. El río no se detiene, aunque a veces su andar es tan lento que parece inmóvil. Su destino es andar.

jueves, 22 de mayo de 2014

¿SABES LO QUE DICES?


Juras que me amas y me duele sentir tu amor,
tu amor hiere, tu amor ataca,
tu amor desconfía, tu amor mata.

Dices que me amas y no dudo que lo creas,
lloras cuando crees que me estás perdiendo,
y no cuestiono que lo que sientes sea real.

Dices que me amas, pero no sé lo que dices,
tal vez tu amor y el mío no son compatibles:
yo cuando amo, creo; tú cuando amas, mientes.

Dices y dices mil veces lo mismo,
después de una pelea y de una mentira,
luego de un momento bello y mientras me miras.

jueves, 13 de febrero de 2014

LO QUE POR TI SIENTO


Me pediste que escribiera qué es lo que siento por ti. Te he dicho hasta el cansancio que es imposible. No me crees. Pues lo intentaré.

Para poder escribir lo que por ti siento, debo primero decir lo que no: No te odio, no me pareces desagradable, no quiero matarte… Bueno, a veces sí.

Ahora diré lo que mi cuerpo experimenta ante tu presencia: Calidez, ternura, mi piel se eriza, mi boca se estira en forma de sonrisa, mis ojos te enfocan, mi mente se pierde…

¿Qué más puedo nombrar? ¿Lo bien que me haces? ¿Lo mucho que te pienso? ¿El tiempo que perdura la sensación de tus dedos en mi piel? ¡No! ¿Para qué?

Espera… Miedo, me haces sentir miedo. Aunque me haces bien, temo que todo pronto termine, que seas sólo un sueño, que alguien mejor que yo conquiste tu atención.

Rabia, también siento rabia. Porque hay días que en quisiera ser el polo magnético opuesto a ti y que salieras volando tan rápido como la potencia de mi enojo.

Tristeza, a veces también hay tristeza. Como cuando te alejas, como cuando callas o cuando tu melancolía contagia mi estado de ánimo.

Gula, aunque no es un sentimiento, ¡siento gula! Hambre de ti, antojo de tus labios y creo que la inanición causa efecto en mi cuerpo cuando no beso tus orejas.

Y podría seguir toda la noche haciendo esta tarea, en la que no he dicho nada. Como si el cerebro no encontrara la forma de sacar la palabra exacta, que significa a ese nudo que se hace en mi estómago cuando te veo o el otro estilo de amarre que sucede cuando me sacas de mis casillas.

¿Idiota me he vuelto? ¿Hay una palabra que comunique lo que siento? Aún no entiendo siquiera porque no he hecho lo que la mente me demanda con tanto ahínco: comerte y quitarte la respiración o matarte cuando logras exasperarme como sólo tú lo has logrado.

Después de tantos sentimientos y sensaciones, ya no hay nada. ¡Pum! Se fueron. Ahora sólo hay confusión. Estás en todas partes, como si cada centímetro de mí tuviera memoria propia. Eres un torbellino que ocupa mi cuerpo y yo estoy en medio. Me envuelves, me confundes cálidamente… Me amas…

Te amo. Y no sé qué demonios sea eso. ¡Qué extraño invento o palabra inventada para un torbellino sin forma ni color definido! Unas veces se expresa por tu presencia, en otras por tu falta. Eres viento de labios, o el suave soplo veraniego. En ocasiones me causas malestar y en otras placer. Pero el malestar de tu presencia nunca supera al de tu partida. Eres ese pensamiento intrusivo, ese te quiero callado, ese suspiro robado, esa sonrisa tonta de mi rostro, ese asomarme a la ventana, ese abrazo que derriba todo los problemas…

Eso eres, amor. Eso y más. Ahora lee todo esto y verás que no hay una de todas estas quinientas palabras que lo haya descrito bien.


By Sergio Vergara.

SÍGUEME EN:

miércoles, 18 de septiembre de 2013

MIS DÍAS SIN TI

Hoy desperté extrañándote como nunca y deseándote más que siempre. Tu recuerdo comenzó a buscarme, yo a huir, pero al final me atrapaste. Quité las delgadas sábanas que nos separaban, tu recuerdo me acaloraba. La contemplación de tu mirada me dijo qué y cómo ocurriría, mientras tu sonrisa se torcía un poco, me miraste con malicia y sentí temor, pero de que no fueras real. Para no pensar en la locura, me apresuré a tocarte y a desnudarte, como con hambre.

Comencé a recorrer los senderos de tu cuerpo, donde alguna vez estuve, recordando. Mantuviste tu distancia, sólo admirando como mis manos dibujaban en tu cuerpo. Te recorrí, mi lengua y mis manos eran los vehículos, tu silueta mi territorio y destino. El cuarto se transformó, ya no era él, sino un templo de contemplación de tu perfección. Tus manos poseyeron las mías para recorrer mi cuerpo y reclamarlo como suyo. Comenzó un vórtice de sensaciones y emociones donde me perdí y desorienté: arriba y abajo estabas tú, afuera y al centro también, dominabas todo lo visible e invisible.

Las palabras se tornaban silencios, éstos se volvían suspiros y gritos en ciertos momentos. Mi vientre ardía en deseos, mi pecho quemaba de pasión y mis labios estaban sedientos de los tuyos, de tu cuello, de tu vientre, de tu ombligo y de la parte tuya donde explotan tus sentidos. De pronto ya no estábamos completos, sólo éramos labios, sólo éramos pechos y piernas, sólo éramos esas partes que sentían, el resto desapareció, era innecesario y se fue.

Fuego se apoderó de mí, creí que moriría en ese incendio, pero dejé que continuara. El fuego crecía y los silencios se hacían menos, luego el cuerpo en llamas y ojos apretados eran todo, la oscuridad inundaba la habitación y después muchos colores aparecieron. El último grito que acabó con todo silencio posible, sólo en eco había quedado.

Mi cuerpo era ligero y comenzó a relajarse cada vez más, ya no te encontraba, pero tardé en preocuparme por eso, una suave brisa entró por la ventana y mis sentidos comenzaron a reaccionar, a notar tu ausencia y cuestionar que hubieras estado aquí. No, no estabas, sólo estaba yo y esas ganas de tenerte siempre y ese llanto de sentirte lejos. Así es mi día sin ti, deseos en el desayuno, la comida y la cena y hambre de ti en ayunas. Así pasan mis días sin tu calor, sólo basta soñar contigo para poder hacerte el amor sin tenerte. Y seguro que mañana, de nuevo, te extrañaré más que nunca y te desearé igual que siempre.


All by Sergio Vergara.

domingo, 11 de agosto de 2013

MÁS DE TI

Quiero más de ti. Más que un sueño, más que un deseo, más que la vida envuelta en misterios sobre qué harás cuando no te veo y que hago con las horas vacías en que no estás.
Quiero de ti más que esa mirada furtiva que escapa de mi descubrimiento, más que sólo la idea de que existes. Deseo comprobar que no eres una proyección de mis más profundos deseos, un sueño en vigilia o un error de mi mente. Quiero realidad.
Quiero ser quien eclipse el sol cuando despiertes, tu amoroso despertador, quien observe que tu descanso sea tranquilo. Muero por ser la última cara que observes antes de que sueños de mí te inunden. Deseo ser el motor de tus carcajadas y el guardián de tus alegrías.
Mi destino es ser tu confidente, tu benefactor en caricias, tu proveedor de ternura, la ruta de cuerpo, el final de tu búsqueda. Porque mis deseos obedecen a algo más que una obsesión por ser tu todo, es más bien una sincera preocupación por que seas tan feliz como puedes serlo.
Quiero eso y más. Más de tu tiempo, más de tu espacio, más de tu vida, de tu pensar. Quiero secar tus lágrimas y aliviar tus penas, amo tu risa tanto como tus mohines. Quiero también tu silencio y tus enojos, tus virtudes y tus defectos. Quiero más, siempre más, pero más de ti.


All by Sergio Vergara.


YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL PARA MÁS.

SÍGUEME EN:

viernes, 9 de agosto de 2013

MENDIGO DE TU AMOR

Dime que hay algo, no importa que no haya nada, de mentiras sé vivir.
Por un poco de tu atención yo río, lloro, subo, bajo, avanzo y retrocedo.
Un mendigo soy de tu cariño, dame ese poco que te sobre,
todo aquello que nadie más quiera, cualquier cosa que te estorbe.
Bien dicen por ahí: La basura de una persona es el tesoro de otra.
Si tu nada ha sido siempre mi todo y he comido feliz de un plato vacío;
a tu nada he dedicado mi tiempo, mi espacio, mis sueños y anhelos.
Imagina qué haría si dijeras que hay algo: migas para el famélico,
esperanza para el desahuciado, agua para el sediento, amor para mí.
Si por nada hago todo, no sé si mis fuerzas resistan el todo, di que hay algo.
Porque por un algo daría mi vida entera: vivo, muero y resucito por un algo.


All by Sergio Vergara.


YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL-

SÍGUEME EN:

jueves, 1 de agosto de 2013

DUEÑOS Y ESCLAVOS


¿Cómo saber si te poseo o me posees?

Hacerte o que me hagas el amor es una ocasión en que se da y se quita, algo se transforma, algo se trasfiere y, de alguna manera, ya no eres ni soy la misma persona. Pero no sé si me entrego o si dejo de ser de mi propiedad, en el momento en que te permito tocarme en esa forma especial en que lo hacen los amantes. ¿Es el acto un evento que me confiere derechos sobre tu cuerpo o tu persona, mientras transfiero los derechos de propiedad sobre mí a ti?

Porque me siento tuyo y te siento de mí. Porque cuando te beso mi vida se detiene y se convierte en tiempo de ti. Porque tanto aclamaba mi libertad y ahora tiemblo si no te siento cerca exigiendo mi cuerpo y mis espacios. Porque mi vida ya no es representada por mi solo nombre, sino que requiere el tuyo para tener algún sentido.

Ahora soy un ser incompleto, que perdió parte de sí el día que se distrajo mirándote. Robaste mi alma sin siquiera quererlo, sin tener conocimiento de eso. No sabía que los ladrones pudieran ser bandidos contra su voluntad. Tampoco que el ultrajo sería extrañamente placentero. Pero ocurrió, me robaste y ahora temo ser libre de nuevo, sin ti.

¿Cómo saber quién posee a quién? ¿O qué pertenece a quién? Si entre el calor de los cuerpos y el fuego de nuestra pasión se funde todo. Si en el acto todo nos exigimos y todo nos quitamos, sin convertirnos en ladrones o víctimas. Si en el mar de cuerpos reclamando y besando todo se confunde, como vórtice de miembros sin dueño aparente. Si con cada movimiento, cada vuelta, cada abrazo y cada caricia ya no se sabe qué es tuyo y qué es mío, dónde empiezo yo y terminas tú, porque todo es nosotros. Porque ahí nada tiene sentido, ni necesidad hay que lo tenga y la única verdad flotando, entre el efluvio de pasión que nos envuelve, es que somos dueños y esclavos de este amor.



All by Sergio Vergara.

SÍGUEME EN:

sábado, 1 de junio de 2013

EL JUEGO

¿Y si jugamos a mentirnos?
Juguemos a pensar que el otro trascenderá su espíritu,
a que nos adoraremos más allá de la eternidad,
dirás que soy lo mejor que ha pasado por tu historia,
que serías capaz de surcar cualquier odisea por verme
y que el resto de las personas son inferiores a mí.
Júrame que tu cariño es más grande que el infinito.

Pensemos en grande, una mentira insuperable.
Yo fingiré que ya no puedo pensar en nadie
y tú me dirás que nada en tu pasado importa ya.
Nos diremos que ya nada ni nadie nos puede separar,
haciendo oídos sordos a la experiencia de la humanidad.
Engañemos, juguemos, finjamos, prometamos otro día más,
incluso en los días en que estés lejos siquiera de fingir interés.
Di palabras en automático, recurre a lo dicho antes, está permitido.

Yo prometo creerte fielmente, hasta cuando mientas mal.
Necesitamos este juego de mentiras intergeneracional.
Es un juego simple y divertido, pero no siempre termina bien.
Para jugar se necesita de dos personas que olviden el juego,
se requiere una necesidad de apego, de trascendencia y calor.
Si aceptas jugar prometo ser el mejor jugador que has visto.
Su nombre es bien conocido. Por consenso le llaman Amor.


All by Sergio Vergara.

SÍGUEME EN:

jueves, 21 de febrero de 2013

ILUSIONES


Ya no quiero una ilusión,

verte y soñarte toda la noche, oírte y temblar por ti, verte marchar y llorar otra vez.

Ya no quiero una ilusión,

pensar en mundo posibles, engañarme con que piensas en mí y frenar así mi vida.

Ya no quiero una ilusión,

Jugar a que me quieres, fingir que te creo, danzar entre mentiras, rogarte por un beso.

Renuncio a la ilusión,

último beso a tu recuerdo, las postreras palabras hacia ti, el adiós matizado de olvido.

Renuncio a esta ilusión,

a las palabras nunca dichas, a los besos no entregados, a ti. Bienvenida la cordura.


All by Sergio Vergara.


YA NO SÓLO LO LEAS, TAMBIÉN ESCÚCHALO Y SUCRÍBETE A MI CANAL PARA MÁS.

SÍGUEME EN:

miércoles, 19 de diciembre de 2012

EL DÍA PROMETIDO


Me dicen que te olvidaré, incluso gente más sabia que yo.
Juran que el olvido es necesario y que el cuerpo lo sabe,
qué solo llegará y que una mañana no recordaré quién eres;
también que el sonido de tu voz no susurrará a mis espaldas,
mientras que tus rasgos faciales se difuminarán en mi mente.

Y dicen mil veces que te he de olvidar.
Que tu nombre un día sólo será una palabra sin significado;
tu historia, un vago recuerdo de una plática de café;
tu vida, un cuento de los que usan para asustar a los niños,
tus palabras, tinta deleble destinada a desaparecer silente.

La gente habla cuando cree que las experiencias se repiten sin cesar,
que recuerdo y olvido se suceden como la lluvia y la sequía,
que el olvido es un día prometido para cualquier recuerdo.
Pero ese día camina lento, con pereza, el sol tan distraído
como misionero amnésico o como esperando un cambio de opinión.

Olvido o el Día Prometido, infame y ruin traicionero,
como obrero que cobra por adelantado y huye con el efectivo.
¿Pero dónde radica la promesa? ¿En mí o el dominio público?
Hoy termina la promesa de otros y comienza la mía.
Mañana será cuando te dejaré de ver como ese alguien que dije amar.

Sabré quien eres, dónde vives, 
el color de tus ojos, tu canción favorita, 
tu forma de besar, tu voz al amar, 
quien fui contigo, tu cumpleaños,
 tus defectos, tus debilidades, 
las formas desnudas de tu cuerpo, 
tus frases irritantes... tu todo.
Porque el problema nunca fue el olvido. 
El día prometido será dejarte de amar.
El día prometido depende de mí.


All by Sergio Vergara.


SÍGUEME EN:

“SI TAN SÓLO PUDIERA”


El silencio de la duda y la incredulidad cerró mi boca nuevamente. Te miro como de costumbre, ocultando esa mirada tan mía, pero tan tuya, porque sólo la realizo cuando tú estás enfrente; sonríen tus ojos pero tu cara es inescrutable. Es la cita informal, la hora acordada, que ni los interrogadores más fieros harían que reveláramos.

Ahí estás, sé que me viste. Es inevitable que pasemos al lado del otro… Te miro por un instante que se hace eterno, bajo la mirada por miedo a que todo sea mi imaginación insana que gasta bromas crueles a mi mente.

Desde mi infancia juego a que tengo poderes, espero que eso sea normal, imagino que puedo detener el tiempo, coloco las manos frente a mí, como si quisiera frenar a alguien y ¡PAM!, ¡funcionó!: el mundo se detuvo, la Tierra dejó de girar ante mi capricho, aunque misteriosamente el aire fluye lo suficiente para que respire. Las personas son estatuas, camino entre ellas, incluso tú eres una hermosa figura inmóvil, evado a tus amigos, me poso frente a ti. Me invade el miedo, creo que el poder puede terminar en cualquier momento y todos verían mis deseos, pero me vuelvo valiente y te toco las comisuras de los labios, luego sigo el sendero de tu cabello y miro a tus ojos vacíos. Quiero darte un beso, ese acto imposible que me quita el sueño, pero no. Sería innoble de mi parte, incluso un delito. Me alejo un paso y te “descongelo”, vuelves a la vida, pero el mundo sigue en pausa, tus ojos sufren desconcierto, analizar lo que ocurre y noto temor en ti. Quisiera volverme invisible, porque pronto te darás cuenta que no estoy donde debiera, de hecho, estoy donde no es mi lugar… Tiemblo, me miras y no del todo, pero comprendes, me miras y tu entrecejo formula una pregunta, mi planta derecha esboza un pequeña respuesta y avanza hacia a ti, dubitativa.

martes, 11 de diciembre de 2012

NADA QUE CELEBRAR


Discurso de despedida de la generación 2008-2012 de la Facultad de Psicología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, dichas por Sergio Vergara.

Buenos tardes distinguidas autoridades, estimados compañeros graduados e invitados a este evento de graduación en general. Es un honor para mí la oportunidad de expresar estas palabras de despedida como representante de nuestra generación. Para ello, he buscado términos para formular algunas emociones que nos pueden embargar en este momento de nuestras vidas. Haciendo un inventario de mí mismo y recordando las múltiples pláticas sostenidas con algunos de ustedes es como intenté plasmar algo de todo esto en papel, pero es una empresa por demás difícil.

Pensé en júbilo y ansiedad, en expectativa y ganas de volver atrás, en felicidad y miedo… experimentadas en una perfecta combinación, que hace imposible poner un nombre a lo que sentimos. Muchos incluso podrán sentir indiferencia porque la realidad aún no los alcanza. Lo que nos acaece es una lluvia de emociones o un torbellino de sentimientos que son inefables y las palabras huyen para no ser mencionadas.

Después pensé en los motivos de nuestra asistencia a este recinto, que creo que poco a poco significa algo más que el nombre del evento. No estamos aquí sólo por cumplir con un acontecimiento que es tradicional, un protocolo, sino porque deseamos hacer algo, añadir esto quizá a nuestra experiencia de vida, estar en el momento en que hemos sido reconocidos por nuestra sociedad y nuestra universidad como los profesionales que ya han sido formados. También para que nuestros familiares, nuestras amistades y nuestras parejas vean lo alto que hemos llegado. Entonces pensé que sí debía plasmar algo sobre el motivo de nuestra asistencia.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

MI LUCHA


Lucho por tu amor en una batalla que inició perdida,
vivo atrincherado bajo una gruesa capa de indiferencia,
porque me sé sin armas suficientes para resistir tu embate.
Peleo con mi mente para poder conseguir  tu olvido,
combato contra ti pero con ironía amo esta enemistad,
mientras riño con este amor, hiriéndome en cada ataque.
Contiendo cuando quiero amar y ataco a mis adentros.
Todo mi cuerpo hace lo que sea para intentar negar lo innegable.
Arden mis brazos queriendo ser alas para viajar hasta ti
y mi piel deseando ser tu ropa para recibir por ti los embates,
porque con la mano en el fuego te negaría, pero secretamente
recibiría mil balas por ti y afrontaría tus batallas con sólo pedirlo.
Adolece mi cuerpo cuando ansia ser información en tu mente,
me lastima no ser un bello recuerdo, ni un reanimante deseo,
o esas palabra de buenos días, esa caricia matutina, ese ser que…
Esta guerra duele más porque no hay en el mundo mayor dolor
que el que se siente cuando no se puede ser lo se quiere.
Cada que te observo llegar, grito con recelo: "¡Alto, identifícate!"
E inquiero: “¿Fuerza amiga o enemiga?” ¿Debo confiar en ti?
Después me río de mí mismo con estúpida  amargura y me digo:
“Como si los enemigos declararan abiertamente sus intenciones”.
"Si me dijeras hola, podrías acribillar mi corazón sin resistencia alguna.
Mejor que nunca lo sepas, que ni sospeches que tienes el poder
de terminar mi guerra interna con  una simple sonrisa.
Y que la huida es la única alternativa para protegerme de lo que realmente deseo.


All by Sergio Vergara.



SÍGUEME EN:

sábado, 24 de noviembre de 2012

CARTA DE UN HIJO A SU PADRE



Hola padre, soy tu hijo y sé que con frecuencia puedo parecerte incomprensible, cambiante, extraño, ruidoso y a veces callado en extremo. Pero éste soy yo. Tu hijo, con tantas imperfecciones como lunares en el cuerpo. Tu hijo, que aunque queriendo ser bueno a tus ojos, sólo soy tan bueno como puedo, como mi cuerpo me lo permite. Hoy quiero decirte algo: si parezco distraído y que no te escucho no es porque te ignore o no quiera escucharte, sino que hay tanto en mi cabeza, que apenas presto atención para evitar que me atropellen. Me preocupa mi aspecto, mi voz, quien me gusta, a quien no agrado, a quien busco agradar, la ropa que traigo, mis calificaciones y que pienses cosas buenas de mí. En ser lo suficientemente bueno en todo. Tengo tantas dudas como tú ocupaciones y preocupaciones que me gustaría que un día pararas un momento, me miraras y me preguntaras ¿Cómo estás?, ¿Por qué pareces tan molesto?, ¿En qué o cómo puedo ayudarte? No es que quiera que resuelvas mi vida, pero es grato que alguien se preocupe. A veces creo que sufres de la memoria, no te ofendas, pero creo que olvidas que fuiste como yo un día, que pareciste rebelde a tus padres, que creías que no te comprendían, que querías amor y buscabas la aceptación del mundo. Mírame. Soy tan como tú, eres tan como yo que no olvides que fuimos una misma persona. Provengo de ti. Y si un buen día te doy una nieta, un nieto o adopto, quiero que les des la mejor madre o padre que yo pueda ser, educándome con amor. Y si decido que no sea así, respétame y entonces seremos tú y yo, como ese ser que se separó un día y que ahora se mira a los ojos, buscando identificarse en el otro.

By Sergio Vergara

Lea también "CARTA DE PADRE A SU HIJO".

SÍGUEME EN: